nieve, llueva, haga frío o bajo el sol
Como aquel día en que empezó a llover sangre descubriendo yo que Dios había muerto y ahí seguías tú, inmóvil. Con la mano tendida. Chipiandote.
cuando mi vida penda de varios hilos, cuando me agobie el mundo, cuando crea conocerlo perfectamente, o cuando me aburra o cuando me moleste o cuando no lo soporte más me inventaré uno nuevo.
0 Comments:
Publicar un comentario
<< Home