eso por puta
La mujer chillaba y sus gritos eran trozos afilados de cristal roto que atravesaban los oídos y volvían a estallar dentro del cerebro para esparcirse e incrustarse en él.
Sudaba y todo era horrible, una imagen espantosa, con el pelo empapado y despeinado, la cara roja del esfuerzo, los dientes apretados por el obvio sufrimiento mientras expulsaba aire vehemente y rítmicamente.
Un último alarido y por fin nacía el fruto de su vientre: una gruesa y agresiva serpiente recubierta de una densa y transparente mucosa salía expulsada con fuerza a la vez que abría las fauces con intención ofensiva.
De todas formas no me extraña. Siempre fue un poco puta y un poco víbora.
Sudaba y todo era horrible, una imagen espantosa, con el pelo empapado y despeinado, la cara roja del esfuerzo, los dientes apretados por el obvio sufrimiento mientras expulsaba aire vehemente y rítmicamente.
Un último alarido y por fin nacía el fruto de su vientre: una gruesa y agresiva serpiente recubierta de una densa y transparente mucosa salía expulsada con fuerza a la vez que abría las fauces con intención ofensiva.
De todas formas no me extraña. Siempre fue un poco puta y un poco víbora.


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